¿Qué ocurre con la homologación de RiveMove?

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¿Qué ocurre con la homologación de RiveMove?

La homologación de algunos dispositivos fabricados en el ámbito de la seguridad vial se ha convertido en un tema que ha generado mucha controversia. Este es un asunto muy importante ya que estamos hablando de la seguridad infantil de nuestros hijos. Por ello es necesario aclarar qué ocurre con la homologación de todos los accesorios que van dentro de un vehículo, como es el caso de RiveMove y cuáles son los puntos clave en todo este asunto.

 

¿RiveMove está homologado o está certificado?

En primer lugar, hay que indicar en que consiste el término certificación y en que se distingue de lo que comúnmente se entiende por homologación. Estos términos suelen llevar a confusiones si no se conocen bien. También vamos a analizar otros términos como la acreditación o la autocertificación.

La certificación es un proceso por el cual un organismo totalmente independiente al fabricante manifiesta mediante la emisión de un documento que una organización, producto, proceso o servicio, cumple los requisitos definidos en unas normas o especificaciones técnicas.  En nuestro caso, RiveMove está certificado por el laboratorio acreditado CSI-Spa en base a lo establecido a la normativa más actual y restrictiva de todas las existentes, la ECE-R129 también conocida como I-Size.

El laboratorio CSI-Spa está reconocido como una organización con capacidad suficiente como para realizar los ensayos pertinentes cumpliendo con una correcta ejecución y condiciones del procedimiento.  Está especializado en seguridad pasiva infantil y es uno de los miembros de la ya muy reconocida EuroNCAP.

Por su parte, la homologación está definida por la Real Academia Española como “La acción de contrastar el cumplimiento de determinadas especificaciones o características de un objeto o de una acción.” Es decir, se trata de la aprobación por parte de un organismo oficial de un producto o servicio para que éste pueda ser comercializado por cumplir una serie de especificaciones. Si tomamos al pie de la letra la definición podríamos decir que RiveMove está homologado ya que esta definición y la de certificación no distan en exceso, sin embargo, desde RiveKids nos sentimos más cómodos diferenciando entre Certificación y Número de Homologación.

¿Cuáles son las especificaciones o características que debe cumplir un dispositivo homologado?

Debe cumplir las definidas en la normativa ECE R44 o en la nueva I-Size R129. Estaríamos en el mismo caso que la certificación, sin embargo, los Sistemas de Retención Infantil tienen un número de homologación expedido por un laboratorio independiente y acreditado, el mismo que hace la certificación, solo que en este caso cada silla de auto tendrá una identificación. RiveMove se somete a las mismas pruebas en el mismo sitio, pero al final del proceso consigue un certificado, pero no una identificación como la de los sistemas de retención infantil. Esto que le sucede a RiveMove también le pasa a cualquier accesorio que vaya dentro del vehículo pero que no sea vehículo o silla de auto.

En algunos casos se aplica la conocida como auto certificación. Con ella que el propio fabricante asume la responsabilidad de la conformidad de su producto o servicio, con una o varias normas, especificaciones o documentos técnicos, que se apliquen a su producto o servicio. Esta es la fórmula más utilizada por los distintos fabricantes de accesorios de auto al tratarse de una fórmula mucho más económica que la de una certificación independiente.

Evidentemente RiveMove está sometido a un exhaustivo control de calidad tanto de sus materiales como de su fabricación, pero no cuenta con una autocertificación, cuenta con una certificación. Este control de calidad permite mediante diversos ensayos estáticos asegurar que la resistencia del material utilizado sea suficiente y que siga unos estándares en todas las piezas de RiveMove. Además, se controlan otros muchos parámetros como la energía absorbida, las posibles formas de rotura…

Entonces, la duda que nos surge es si un producto pasa las mismas condiciones y está sometido a los mismos ensayos a la hora de obtener un número de homologación o una certificación.

¿Cuál es la diferencia? La respuesta es sencilla, la diferencia es la identificación en forma de etiqueta naranja que si tienen los productos con número de homologación y que no pueden tener los productos certificados. Todos los productos que se certifican de acuerdo con estas normativas pasan los mismos ensayos que los productos homologados con respecto a la misma norma, solo que se quedan sin pegatina.

La no homologación de Rivemove y Rivekids.

La siguiente duda que nos surge entonces es el porqué de la no homologación del dispositivo RiveMove. Para entender esto, es necesario indicar qué es el número de homologación.

i-size R-129

El número de homologación es un código que se adjudica a determinados productos, en este caso sistemas de retención infantil, y que abala que la homologación se concedió con arreglo a los requisitos del Reglamento. Este número puede apreciarse en las etiquetas naranjas de homologación de las sillas. Además, en estas etiquetas se incluye la normativa en base a la cual están homologadas.

Pero ¿pueden conseguir todos los dispositivos este número de homologación? ¿quién puede hacerlo? No todos los productos pueden conseguirlo. En materia de seguridad vial tan solo los sistemas de retención infantil y los propios vehículos pueden conseguirlo. Ningún otro dispositivo puede tener número de homologación. Ni siquiera un navegador o un cinturón de embarazada puede tener este número de homologación y evidentemente RiveMove tampoco.

Por ello RiveKids no quiere decir que RiveMove está homologado, podría dar lugar a error de cara al consumidor. RiveMove no puede tener un número de homologación, pero nuestro dispositivo está sometido a los mismos ensayos y en las mismas condiciones que cualquier sistema de retención infantil de la norma i-Size.

La metodología utilizada en los diferentes ensayos dinámicos y crash test realizados para diferentes modelos de sillas en CSI Spa es la siguiente:

  • En primer lugar, el sistema de retención infantil se coloca de acuerdo a la R-129 en su posición nominal sin presencia de nuestro dispositivo. De esta forma se conocen los valores biomecánicos de referencia con los que comparar una vez realizado el ensayo con RiveMove. De forma coloquial este ensayo le denominamos ensayo de control y no es necesario para la certificación, solo es necesario para la investigación en una búsqueda por mejorar la seguridad.

 

  • Una vez realizado el primer ensayo se instala el dispositivo con un desplazamiento de 7cm (máximo desplazamiento que permite). En estas condiciones se repite el ensayo obteniendo los nuevos valores biomecánicos. Este es el ensayo que denominamos de certificación pues acredita que el uso combinado de la silla de auto y de RiveMove está dentro de los requerimientos normativos

 

  • Posteriormente se realiza una exhaustiva comparación entre los valores biomecánicos pertenecientes al ensayo con y sin RiveMove. No nos conformamos con que el sistema de retención infantil cumpla el mínimo establecido por la normativa, sino que nuestro objetivo es la mejora de los datos de los valores biomecánicos del ensayo sin RiveMove.

Dentro de nuestro calendario de ensayos se han realizado más de 65 ensayos con dummies Q10, Q6, Q3 en sillas de los grupos 2/3 y 0/1.

Por ello, y debido a la confusión existente entre los términos de homologación y certificación, aunque está sometido a las mismas especificaciones, en un ejercicio de transparencia ninguna comunicación oficial contiene el término “homologado”.

 

Homologado no es lo mismo que seguro

Estamos hablando de un tema que preocupa e inquieta a las familias, la seguridad infantil. Ya hemos dicho cuales son las diferencias entre homologación, número de homologación y certificación, pero es necesario un análisis de la relación de estos términos con la seguridad. Existen numerosos interrogantes acerca de este aspecto, como por ejemplo si todos los sistemas de retención infantil homologados son seguros, si las normativas actuales obligan a ensayar todos los sistemas bajo las mismas condiciones, si estas condiciones son los suficientemente restrictivas…

Como hemos dicho, hoy en día en Europa no existe una única normativa que regule la fabricación de sistemas de retención infantil. Existen dos diferentes por las cuales un sistema de retención puede ser homologado: la ECE R-44, en vigor desde 2006 en su última actualización y la normativa ECE R-129, también conocida como I-Size, en vigor desde 2013 y coexistiendo con la normativa R-44 en principio hasta 2018 e incluso mucho más. Esto implica que existen sistemas que estás diseñados de acuerdo con las especificaciones de la normativa R-44 y sistemas que lo hagan con respecto a lo expuesto en la R-129 I-Size. Es decir, hay sillas que cumplen con requisitos que las hacen más seguras y otras que lo hacen con otros que son menos restrictivos.

Es cierto que existe una intención de comenzar a regular todos los sistemas de retención infantil de acuerdo con la normativa I-Size R129 (Reglamento nº 129 de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas) pero hoy en día la realidad no es esa.

Además, es necesario indicar que los valores exigidos bajo estas normas difieren bastante entre ellos. Por ejemplo, la normativa R44 no regula el impacto lateral, ni da valores límite para el HPC (daño cerebral) en impacto frontal, mientras que en la nueva normativa I-Size sí que se regula el impacto lateral y se dan valores del daño cerebral para cada tipo de maniquí utilizado para el ensayo. La ECE R44 tampoco regula la aceleración de la cabeza en caso de impacto, mientras que la R-129 sí.

Pero ¿Son suficientemente estrictos los requisitos impuestos por la norma como para garantizar la seguridad infantil de nuestros hijos? Nosotros consideramos que no, que podrían ser mucho más exigentes y la propia norma contempla incluir más valores biomecánicos en los límites. El nuevo mínimo establecido por la ECE R-129 es mucho más exigente que el establecido en la ECE R-44 y aunque no es suficiente es un buen comienzo.

Teniendo en cuenta que, a día de hoy, no todos los sistemas de retención infantil se ensayan bajo las mismas condiciones y que la actualización de la normativa va paso a paso hacia valores más estrictos, podemos decir que un sistema “realmente seguro” debería obtener valores con margen con respecto a los límites de la ECE R-129.

Nuestro dispositivo consigue valores bastante mejores que los definidos por la R-129. RiveMove no solo es seguro, sino que mejora la seguridad y los valores obtenidos por los sistemas de retención infantil.

En el caso de adultos ocupando la plaza central del vehículo, sin el uso de RiveMove parte de esta plaza es invadida por los sistemas de retención infantil y en caso de impacto frontal el adulto se desplaza, retenido por el cinturón, primero hacia delante y luego retrocede. En este retroceso se detendrá por las sillas antes de llegar al respaldo. Esto implica un riesgo de latigazo cervical cercano al 100%. Con RiveMove, en ese retroceso, el cuerpo será detenido por el propio asiento.

Un niño viajando en un sistema de retención infantil en las plazas laterales ante un impacto lateral, por leyes físicas y gracias al espacio existente entre el sistema de retención infantil con el panel puerta, tiende a girarse hacia la ventana provocando que su cabeza pueda chocar contra la misma. Con RiveMove ese espacio disminuye y el propio panel puerta limita este efecto giro reduciendo el impacto sufrido por el niño. Este comentario no es una opinión o una hipótesis, uno de los estudios más exhaustivos que lo abalan son:

RiveKids_Certificación

Además, RiveMove permite, gracias a sus diseño geométrico y materiales, una deformación progresiva controlada del dispositivo de forma que se absorbe parte de la energía puesta en juego en el impacto.

Con todo esto RiveMove permite reducir hasta en un 20 % el Criterio de Comportamiento en Cabeza (HPC15), y mejorar los valores biomecánicos en caso de accidente.

En conclusión, RiveMove no cuenta con un número de homologación por que no es posible que un sistema, a excepción de los sistemas de retención infantil y el propio vehículo, lo consiga. RiveMove está certificado y está ensayado bajo lo establecido en la normativa más estricta existente en Europa, consiguiendo unos resultados bastante mejores a los mínimos exigidos por esa legislación.

 

La importancia de la regulación.

Sin embargo, aunque no siempre la homologación implique seguridad es necesario incidir en la importancia de una regulación. Las normativas técnicas en el ámbito industrial hacen una contribución muy importante para aspectos de nuestras vidas.

La regulación es importante por que obliga a todos los fabricantes a cumplir unos límites y a hacer un esfuerzo por mejorar la seguridad de sus productos. De esta forma logran proteger a los consumidores y usuarios de productos y servicios en general.

 

La implantación de la nueva normativa ECE R-129.

También es importante diferenciar determinados aspectos de la implantación de la nueva normativa I-Size.

Por ejemplo, que la nueva normativa pasa a dividir los sistemas de retención infantil por intervalos de peso y altura. Además, establece unas dimensiones máximas para las sillas infantiles y unas dimensiones mínimas para las plazas de los vehículos en los que se instalan.

Además, la nueva normativa indica que los sistemas de anclaje de las sillas fabricadas bajo la nueva normativa “solo” pueden anclarse al vehículo mediante el sistema ISOFIX.

Otro aspecto importante es remarcar que esta normativa se aplica a los fabricantes de sistemas de retención infantil y no implica que a partir de su completa implantación los ciudadanos solo puedan usar sillas infantiles fabricadas conforme a las R129. Es decir, esta normativa es distinta a la legislación que deben cumplir todos los ciudadanos a la hora de circular por las carreteras.

 

La necesidad de la investigación en seguridad infantil.

En RiveKids consideramos fundamental la investigación en seguridad vial infantil para conseguir el objetivo cero victimas en carreteras. Nuestro producto ha pasado por diversas fases hasta conseguir los resultados adecuados. Unos resultados que no habrían sido posibles sin un gran esfuerzo y un concienzudo trabajo.

El motivo de esta investigación ha sido el inconformismo ante los datos. Actualmente mueren cada día 500 niños en accidentes de tráfico y es necesario innovar e investigar para reducir ese número. Sólo invirtiendo en I+D se puede cambiar el mundo. En Rivekids no sólo queremos cambiar el mundo, sino que lo vamos a hacer desde la investigación más estricta, los desarrollos más exigentes.

Recordando nuestro eslogan nos despedimos:
“El verdadero viaje es el que termina como comenzó, con felicidad e inocencia”.R

 

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